Le llamaron vago. Le acusaron de no esforzarse. Le quitaron el brazalete de capitán. Ray Kennedy Parkinson llevaba años grabado en su cuerpo, pero nadie —ni sus entrenadores, ni sus compañeros, ni él mismo— tenía el más mínimo indicio de lo que estaba ocurriendo.
Tres Copas de Europa. Cinco ligas. Un doblete histórico. Y todo eso con la enfermedad ya dentro.

Stanley Matthews lo descartó por «demasiado lento». Después de ganar tres Copas de Europa
De joven, Stanley Matthews lo rechazó en el Port Vale. Consideró que era demasiado lento. Ray Kennedy Parkinson regresó al norte de Inglaterra y trabajó en una fábrica de caramelos mientras seguía jugando al fútbol como amateur.
Lo que Matthews no pudo ver es que ese chico acabaría siendo exactamente el tipo de jugador que el Liverpool de Bob Paisley necesitaba. Llegó a Anfield en 1974 como delantero y Paisley lo reconvirtió en centrocampista izquierdo. Lo que siguió fue una década de dominio europeo.
«Bob cambió mi posición y resucitó mi carrera», dijo Kennedy años después. «Cuando me llamó y me dijo que me veía por la izquierda, me quedé sin palabras. Pero tenía razón.»
Lo que su cuerpo ya sabía desde 1975 y su cabeza no quería aceptar
Ray Kennedy Parkinson: los síntomas que el fútbol se confundió con desgana
Tras el diagnóstico, Kennedy reconstruyó cronológicamente los síntomas con el neurólogo Andrew Lees. La cadera derecha se le descontrolaba al caminar desde 1975. En 1980, el pie derecho le arrastraba. En 1981, el brazo derecho ya se movía con rigidez.
1981 es también el año del gol que eliminó al Bayern de Múnich en la semifinal de la Copa de Europa.
22 abril 1981
— @Memorias_Futbol (@Memorias_Futbol) April 23, 2025
Bayern 1-1 Liverpool
Un gol de Ray Kennedy en el min.83 daba al Liverpool el pase a la final de la Copa de Europa en el Olimpico de Munich.
Los bávaros le dieron emoción a los últimos compases con gol en el 88 de Rummenigge, pero los Reds llegaron a la final. pic.twitter.com/5nLMzmN50O
Cuando llegó a Swansea en 1982, John Toshack le quitó el brazalete de capitán y le acusó de no esforzarse, de ser un perezoso y de haber engordado. Lo que Toshack veía era un futbolista que se apagaba. Lo que nadie veía era por qué.
El diagnóstico llegó el mismo día que comenzó su retirada.
El 4 de noviembre de 1984, Ray Kennedy recibió el diagnóstico de Parkinson. Tenía 33 años. Ese mismo año había jugado su último partido profesional. No fue una coincidencia dramática: fue la secuencia lógica de un cuerpo que ya no daba más.
Lo que vino después rompería a cualquiera. En 1991, Kennedy vendió sus medallas y sus 17 internacionalidades con Inglaterra para pagar el tratamiento. Trofeos ganados con un cuerpo que ya estaba en guerra consigo mismo, subastados para costear la batalla que quedaba.
Ese mismo año, Arsenal y Liverpool llenaron Highbury para su partido testimonial. Veinte mil personas. Todos los beneficios, para la investigación del Ray Kennedy Parkinson y la enfermedad que lo había perseguido durante una década entera.
Hoy hay 200.000 en España que entienden lo que Kennedy tardó 14 años en saber
Este 11 de abril, Día Mundial del Parkinson, España tiene más de 200.000 personas con la enfermedad y cerca de 10.000 nuevos diagnósticos al año. En todo el mundo, la cifra supera los 12 millones y podría llegar a 25,2 millones en 2050. 🔗 Federación Española de Parkinson
Lo más traicionero del Parkinson en sus primeras fases es exactamente eso: que no parece Parkinson. Parece cansancio. Parece edad. Parece falta de voluntad.
Kennedy mostró los primeros síntomas ya en 1970 —fatiga tras los partidos, lentitud en el brazo derecho— catorce años antes de que un médico pusiera nombre a lo que le pasaba. Catorce años en los que ganó títulos, fue criticado y cargó solo con algo que no tenía nombre.
Su trabajo con la Parkinson’s Disease Society le llevó a conocer a Muhammad Ali, su ídolo de infancia, que también padecía la enfermedad. Dos leyendas a las que sus respectivos deportes habían llamado lentos cuando el Parkinson ya había comenzado a actuar.

Falleció el 30 de noviembre de 2021, con 70 años, tras 37 años conviviendo con la enfermedad. Antes de morir, publicó su autobiografía: Ray of Hope . Esperanza. Eso es lo que eligió como título alguien que había perdido sus medallas y ganó otra clase de partidos.
FAQ sobre Ray Kennedy y el Parkinson
¿Por qué le diagnosticaron Ray Kennedy Parkinson tan tarde? En España, los pacientes tardan una media de entre 1 y 3 años en obtener un diagnóstico correcto. Kennedy tardó más de una década porque los primeros síntomas —lentitud, rigidez, fatiga— se confundieron con bajón físico o falta de esfuerzo.
¿Cuándo le diagnosticaron a Ray Kennedy el Parkinson? El 4 de noviembre de 1984, con 33 años, el mismo año en que se retiró del fútbol profesional.
¿Qué títulos ganó Ray Kennedy antes del diagnóstico? Seis ligas, una FA Cup, tres Copas de Europa, una Copa UEFA, una Copa de la Liga y una Copa de Ferias. Trece medallas de ganador en total.
¿Por qué Ray Kennedy vendió sus medallas? Para financiar su tratamiento médico. La enfermedad agotó sus ahorros y en 1991 no le quedó otra opción.
¿Cuándo murió Ray Kennedy? El 30 de noviembre de 2021, con 70 años, tras 37 años con el Parkinson.
¿Por qué se celebra el Día Mundial del Parkinson el 11 de abril? La OMS lo instauró en 1997 para coincidir con el aniversario del nacimiento del doctor James Parkinson, el neurólogo que describió la enfermedad por primera vez en 1817.
¡Cuéntanos tu opinión en los comentarios y apoya al equipo de CP Sports compartiendo esta nota!
