El regreso de Alberto Gamero en Millonarios marca una nueva etapa para el club embajador después de la salida de Fabián Bustos y la derrota 3-2 frente a Independiente Santa Fe. El entrenador samario vuelve con el respaldo de una afición que todavía recuerda su proceso, sus títulos y la identidad futbolística construida durante su primer ciclo.
La cronología de los hechos
La crisis comenzó con la decisión de Millonarios FC de finalizar el ciclo de Fabián Bustos. El entrenador argentino había asumido el cargo con la misión de consolidar un nuevo proyecto deportivo, pero su etapa terminó antes de lo esperado, en medio de un debate sobre el estilo de juego y el rumbo del equipo.
El club comunicó posteriormente que, para el clásico capitalino contra Santa Fe, el conjunto azul sería dirigido de manera interina por Omar Rodríguez y Guiam Carlos Espinoza.
El partido terminó con victoria de Independiente Santa Fe por 3-2. Millonarios llegó a ponerse en ventaja durante el encuentro, pero el rival reaccionó en la segunda parte y se quedó con un clásico marcado por la intensidad, los goles y varias decisiones polémicas.
Después del partido, la institución embajadora confirmó la llegada de un viejo conocido: Alberto Gamero. El samario regresó al banquillo con el reto de recuperar estabilidad, competitividad y conexión con una hinchada que conoce muy bien su propuesta.
La salida de Fabián Bustos
La salida de Fabián Bustos dejó una discusión abierta. Bustos dirigió 32 partidos, con un balance de 16 victorias, nueve empates y siete derrotas. En ese periodo, Millonarios marcó 58 goles y recibió 32.
Las cifras muestran un rendimiento competitivo, cercano al 60 %, aunque su salida estuvo relacionada con diferencias alrededor de la idea de juego y las expectativas internas del club. El propio Bustos manifestó que no presentó su renuncia, sino que fue notificado de la decisión directiva.

El caso vuelve a demostrar que los resultados no son el único factor que determina la continuidad de un entrenador. En clubes de alta exigencia, la identidad futbolística, la relación con el vestuario y la percepción de la dirigencia también pesan en las decisiones.
El interinato y el clásico capitalino
La conducción interina de Omar Rodríguez y Guiam Carlos Espinoza tuvo un contexto especialmente complejo. El equipo afrontó un clásico de alta presión pocos días después de la salida de su entrenador principal y sin el tiempo suficiente para desarrollar una nueva idea táctica.
El marcador final, 3-2 a favor de Santa Fe, aumentó la urgencia institucional. Más allá de la responsabilidad de los interinos, el resultado reflejó la dificultad de competir en un partido de máxima rivalidad durante un periodo de transición.
La prioridad del club pasó a ser encontrar un técnico que conociera el entorno, entendiera la dimensión de Millonarios y pudiera asumir el mando sin un prolongado proceso de adaptación. En ese escenario apareció nuevamente el nombre de Gamero.
Los números de Alberto Gamero en Millonarios
Durante su primer ciclo, Alberto Gamero dirigió 277 partidos. Su balance general: 129 victorias, 81 empates y 71 derrotas. El rendimiento acumulado estuvo próximo al 55 %, una cifra que refleja la regularidad de un proceso largo en el fútbol colombiano.
El gran argumento de su primera etapa fueron los títulos. Gamero conquistó la Copa Colombia de 2022, la Liga BetPlay del primer semestre de 2023 y la Superliga de 2024. Además, disputó cinco finales con Millonarios y ganó tres de ellas.
La consagración liguera de 2023 tuvo un valor especial porque llegó frente a Atlético Nacional y después de una definición por penaltis. Ese campeonato consolidó la idea de un Millonarios protagonista, con circulación de balón, presión tras pérdida y protagonismo de futbolistas formados en el club.
También se le reconoce la promoción de jugadores jóvenes. Los diferentes balances de su ciclo señalan que más de 20 futbolistas de cantera tuvieron participación o fueron impulsados dentro del plantel profesional.
En ese sentido, quienes quieran profundizar en metodologías de entrenamiento y modelos de juego pueden consultar el libro Herr Pep, de Martí Perarnau, una lectura útil para entender conceptos como la ocupación racional de espacios, la salida de balón y la construcción de una identidad colectiva.
Lo que puede aportar en su regreso
La segunda etapa de Gamero parte de una ventaja evidente: el entrenador conoce la institución, el entorno y buena parte de las exigencias que implica dirigir a Millonarios. No necesitará descubrir desde cero la presión de la hinchada ni la importancia de competir por títulos.
Su principal desafío será reconstruir la confianza del plantel. El equipo deberá recuperar solidez defensiva, mejorar su eficacia en las áreas y encontrar una estructura que le permita competir con mayor regularidad durante esta temporada.
También será determinante la gestión del vestuario. Gamero tendrá que establecer rápidamente sus prioridades, evaluar el estado físico de los jugadores y decidir qué futbolistas pueden convertirse en líderes del nuevo proceso.
La proyección más razonable apunta a una reconstrucción progresiva. No se trata únicamente de repetir las fórmulas del pasado, sino de adaptar la propuesta a una plantilla diferente y a un fútbol colombiano que también ha cambiado.
El regreso ofrece una oportunidad, pero no garantiza resultados inmediatos. El respaldo histórico será importante durante las primeras jornadas; después, el equipo deberá demostrar en la cancha que la segunda etapa puede estar a la altura de la primera.
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